Muchos jóvenes han de posponer su emancipación ante su incapacidad para
poderse comprar o alquilar una vivienda. Y es que tanto la situación laboral
que atraviesan en este momento como sus dificultades de acceso al mercado
de la vivienda son dos de los principales factores que explican el retraso de la
emancipación juvenil en España.
El panorama económico ha cambiado en los últimos años tanto en el plano laboral
como en el inmobiliario. En el laboral se ha producido un aumento en la
destrucción de puestos de trabajo y por tanto ese repunte del desempleo ha
propiciado una bajada del poder adquisitivo de los jóvenes, que pese a la bajada
de precios de la vivienda, continúa con dificultades para emanciparse.
La situación laboral de las personas jóvenes no es prometedora, porque el
mercado de trabajo no les permite tener una solvencia económica estable.
Más de 1.600.000 personas jóvenes hace más de un año que han dejado su
empleo, cuatro de cada diez están desempleadas o son inactivas, proporción
que supera el 50% en Andalucía, Canarias y Ceuta y Melilla.
1 |